LA NECESIDAD DE COMUNICAR
Por: PEPE MEJÍA*
Las personas y todo grupo social humano necesita comunicar para existir. Para todo ente organizado, llámese empresa, sindicato y ONGs , es imprescindible desarrollar la comunicación para alcanzar sus objetivos.
Partimos de la premisa de que los actuales medios de comunicación son la plasmación moderna y massmediática de aquél Erostrato de Efeso, que prendió fuego al templo de Diana para ser famoso e inmortalizar así su nombre -lo consiguió, pues figura en todas las enciclopedias y Sartre dio su nombre como título a uno de sus relatos-. La síntesis del mensaje de ese hecho histórico es que importa más el envoltorio y sus colores que el contenido que encierra.
¿Cuántas veces nos hemos preguntado cómo transmitir nuestras experiencias o nuestros éxitos a través de los medios de comunicación? ¿Cuántas veces nos hemos preguntado cuál es la manera más eficaz de explicar a nuestros socios y socias nuestros proyectos, campañas y objetivos? Y muchas veces también nos hemos preguntado cuál es la fórmula más barata y eficaz de llegar a grandes públicos. Y ¿cuántas veces hemos preparado con mucho mimo y antelación una convocatoria de prensa y no ha venido ningún representante de los medios?
Actualmente, la globalización de los medios de comunicación es excluyente. Desde las ONG debemos de propiciar, desarrollar y fortalecer las vías alternativas y protegerlas para que no las ocupe la ideología de esa globalización excluyente. Entre las formas de comunicación más eficientes están la educación popular, las radios alternativas en FM, las televisiones locales y, siempre, el diálogo directo. Pero también la creación de un proyecto de comunicación por internet.
En todo proceso de comunicación es importante la figura del comunicador. El comunicador constructivo debe informar y estimular al mismo tiempo. Trata de desarrollar un determinado curso de acción, alcanzar un acuerdo, considera que debe dar información, acortar ideas tratando de estimular la discusión y el intercambio de pareceres. Le gusta asimismo investigar buscando opiniones ajenas, explorando ideas.
Este tipo de comunicador favorece la comunicación en dos direcciones, lucha por combinar la comprensión de los problemas y la consecución de objetivos; desea aportar ideas y sugerencias, no presupone que lleva razón, busca nuevas perspectivas, fomenta el análisis y la experimentación.
Por otro lado, tenemos que tener en cuenta que vivimos sumergidos en imágenes. El bombardeo es constante y cada vez más su mercantilización. Todo se convierte -lo convierten- en mercancía. La televisión construye la actualidad, provoca el shock emocional y condena prácticamente al silencio y a la indiferencia a los hechos que carecen de imágenes.
Sin embargo, una sobreinformación no significa siempre buena información. Hemos sido testigos de ello en el asunto Diana y en el de Clinton-Lewinsky. Ignacio Ramonet, en su libro La tiranía de la comunicación, señala que estamos en la "era de la información global" cuyo expresión máxima es la CNN. La política comunicacional del body language -el lenguaje del cuerpo- se plasma en el achuchón de Mónica a Bill.
En este sentido, los excluídos de las distintas clases de poder -lo que comprende también exclusión del saber- difícilmente pueden llegar a salir del silencio: son gente silenciada -y no tanto multitud silenciosa-, a la que rara vez se le dá la oportunidad de expresarse, de manifestarse, de poder decir algo, aunque sólo sea una única e irrepetible vez.
Si por fortuna alguna vez llegan a la toma de la palabra, no es por disponer de ella durante mucho tiempo. Su espacio se reduce a la fugaz y ya no escuchada intervención en el coloquio o la asamblea, cuando han intervenido todas las personas importantes, cuando el moderador está dispuesto a conceder palabras breves nada más y la concurrencia ha empezado a esbozar el gesto de levantarse. O es el espacio de las 30 líneas, como máximo, en la sección de Cartas al Director.
En este sentido, la comunicación ha adquirido una importancia capital en la estrategia de las asociaciones y ONG. En primer lugar, es imprescindible diseñar un plan de comunicación si lo que se pretende es dar a conocer al exterior sus objetivos, ambiciones y resultados. Hay que implementar la auditoría de comunicación y los círculos de calidad.
Teniendo en cuenta que la mayoría de los estudios señalan una excesiva carencia de comunicación interna planificada, y que cada vez la dirección está más alejada de su entorno, se hace imprescindible invertir en comunicación.
En síntesis, la comunicación interna debe tener en cuenta la sistematización de los flujos de información, los canales de comunicación interna, las herramientas de gestión de comunicación interna, el boletín de empresa y el Plan de Comunicación. En cuanto a la comunicación externa, aparte de sus herramientas de gestión, la relación de las ONG con los medios de comunicación, la redacción y difusión de notas de prensa, el trato con los medios, la organización de conferencias de prensa y la percepción pública de los temas sobre ONG.
Además de estos elementos básicos hay que estar preparados/as para la gestión de situaciones de crisis. Conocer las emergencias, situaciones y tipos, análisis y evaluación de una crisis, la constitución del gabinete de crisis y la formación del portavoz o portavoces especializados.
Desde Sector 3 estamos comprometidos en dar a conocer y manejar las herramientas, conceptos y enfoques que permitan desarrollar una comunicación óptima que se refleje en nuestro apartado de resultados. Desde la nota de prensa hasta el gabinete de comunicación en internet hasta la historia, presente y futuro de los gabinetes de prensa, las técnicas para comunicar mejor, la relación más adecuada con los medios y los periodistas, consejos para mejorar las ruedas de prensa y cómo crear un proyecto de comunicación en internet.
* Periodista. Consultor en temas de comunicación para ONG. Profesor en el Curso Experto/a en Información Internacional y países del Sur en la Facultad de Ciencias de la Información de la Universidad Complutense de Madrid.
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