DIA INTERNACIONAL DE LUCHA CONTRA EL SIDA 2006
Por Isabel del Castillo Burgos, Lda. en Farmacia y voluntaria de Farmacéuticos Mundi
Aún no hemos ganado la batalla
Nos acercamos al día internacional de lucha contra el sida, que como cada año se celebra el uno de diciembre, y ya están saliendo en prensa informes, entrevistas y publicaciones de activistas, ONGD u Organismos Internacionales. En los próximos días, los gobiernos nos inundarán con declaraciones de intenciones, nuevas propuestas o novedosos proyectos de investigación y desarrollo. Por otro lado, los colectivos más vulnerables, y los que siempre han estado más discriminados, reivindicarán sus derechos y pedirán más compromiso a los poderes públicos y privados.
En nuestro país, sigue habiendo un gran desconocimiento de la enfermedad por parte de la población general, sobre todo de los mecanismos de transmisión, o lo que es más sencillo: "cómo no se transmite el virus". La palabra "SIDA" nos sigue dando miedo, sobre todo si se nombra en nuestra familia, en nuestro entorno de amigos/as… y por desgracia, se sigue relacionando con prácticas inmorales. Hablar de SIDA y hablar de sexo sigue siendo tabú en nuestra sociedad.
Es en el campo de la educación, donde los farmacéuticos de oficinas de farmacia, y los agentes de salud, hemos de estar presentes, informando en todo momento y a todos los públicos, sobre medidas de protección y mecanismos de transmisión de la enfermedad, al igual, que lo hacemos con un resfriado, una hipertensión o un herpes.
Hace 25 años del descubrimiento del virus del SIDA, y la enfermedad no ha hecho más que expandirse. A pesar de los avances en prevención, diagnóstico y tratamiento, la prevalencia de SIDA sigue aumentando en las mismas regiones de siempre, y por supuesto, África Subsahariana, se lleva la palma, con casi 25 millones de personas viviendo con el virus (63% de infectados se encuentran en el continente africano, que representa el 11% de la población mundial). Mientras en el 2004, 36,9 millones de personas vivían con la enfermedad; en el 2006, son 39,5 millones. Aunque esta cifra pueda interpretarse como positiva, ya que los enfermos tendrían más esperanza de vida, esto no es así. Las muertes debidas al SIDA y los nuevos casos de infección han aumentado, llegando a 2,9 y 4,3 millones, respectivamente.
En la misma línea, también aumentan las mujeres seropositivas, llegando casi a la mitad de las personas infectadas. Esto demuestra, una vez más, que la desigualdad de sexos influye directamente en la infección por el virus.
Algo falla, y no es muy difícil de averiguar porqué. Mientras en los países más ricos (económicamente hablando) la enfermedad llega a ser crónica y los infectados que lo necesitan, tienen su tratamiento antirretroviral, en muchas regiones del planeta, las políticas de prevención no son suficientes y la mayoría de la población infectada no tiene acceso al tratamiento. Sólo 810.000 personas infectadas de África Subsahariana reciben tratamiento.
Quizá estas desigualdades, hayan provocado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya publicado por primera vez, un informe de salud exclusivamente de África . Este documento refleja la dramática situación de los sistemas públicos de salud africanos, que se manifiesta en los altos índices de mortalidad materna e infantil, los peores del mundo. Por otro lado, sólo el 58% de las personas africanas infectadas por el virus tienen acceso a agua corriente, lo que provoca una mayor vulnerabilidad a los afectados.
Y ahora la pregunta es, ¿Qué se puede hacer en esta situación? ¿Qué hace España y concretamente, la cooperación española? Cuando hablamos de España, nos estamos refiriendo al Estado y Comunidades Autónomas, como financiadores y a los Organismos Internacionales y en especial, las ONGD como principales ejecutores y gestores de Ayuda Oficial al Desarrollo. En estos dos últimos años, se está reforzando la cooperación con África Subsahariana, y en especial en el ámbito de la salud, en diferentes líneas, como el Fortalecimiento de los sistemas nacionales de salud y la "Atención Primaria de Salud", mejorando infraestructuras y la formación de los recursos humanos. Otra línea de trabajo es la mejora de la salud y derechos sexuales y reproductivos, y la lucha contra enfermedades prevalentes y olvidadas.
Todos los proyectos de cooperación enmarcados en estas líneas de trabajo, tienen por objetivo mejorar la calidad de vida y sobre todo la salud de la población africana, ayudando indirectamente a prevenir la infección por el virus del SIDA.
Como ejemplo de proyecto de cooperación española que pretende incidir en la lucha contra el SIDA, quiero destacar una iniciativa de la ONGD Farmacéuticos Mundi (FARMAMUNDI) en República Democrática del Congo (RDC).
Farmamundi colabora con dos asociaciones que trabajan fundamentalmente a favor de las víctimas de la violencia sexual. La violencia sexual masiva contra las mujeres y en ocasiones, contra niños y niñas, es uno de los fenómenos más alarmantes que ha provocado el conflicto armado de la RDC. Todos los grupos armados implicados en el conflicto han utilizado la violencia sexual como un arma de guerra.
La situación de violencia se ha convertido, no sólo en una amenaza contra la salud sexual y reproductiva, sino también de la salud mental de la región este del país, donde se sitúan los dos proyectos de Farmamundi. Esta violencia sexual se da en un contexto marcado por la pobreza, la falta de centros médicos para atender a las víctimas, la estigmatización de las víctimas por parte de su familia y de la comunidad, el riesgo de contagio del VIH/SIDA y de enfermedades de transmisión sexual y del riesgo que supone un embarazo en este contexto. El riesgo de embarazo como consecuencia de una violación es un factor de peligro para la salud de las mujeres en aquellos lugares en los que existe una absoluta falta de accesibilidad a servicios sanitarios de calidad. Anualmente 500.000 mujeres mueren como consecuencia de problemas relacionados con el embarazo, la gran mayoría de ellas en los países en desarrollo.
Para la ejecución de los proyectos "Asistencia médica y psicosocial a las mujeres víctimas de violencia sexual y a la población vulnerable en el territorio de Lubero, en Nord Kivu, en RDC" y "Prevención y lucha contra la violencia sexual en las zonas rurales de Beni, Oicha, Mutwanga, Mandima y Nyankunde en RDC" Farmamundi trabaja con ONG locales a la vez que ha desplazado una cooperante para trabajar conjuntamente con los socios locales.
Entre los objetivos de los proyectos está el proporcionar asistencia médica y psicológica a las víctimas de violación, a veces contrayentes del SIDA como consecuencia, ampliar la formación del personal sanitario que las atiende en temas relacionados con la violencia sexual y el VIH/sida, y favorecer la reinserción social de la víctima, ya que el rechazo y la estigmatización es otra consecuencia de la violencia sexual. En uno de los proyectos, una vez la víctima ha sido tratada médica y psicológicamente y es dada de alta, se organiza una ceremonia en su honor donde es la protagonista, para ayudarla a recuperar su autoestima. A su vez se la obsequia con una pareja de cabras para que la chica pueda ser autosuficiente económicamente.
La sensibilización sobre la violencia sexual y el VIH/SIDA es otro objetivo de ambos proyectos: se organizan actividades de formación para los agentes de salud, actividades de sensibilización (programas de radio entre otras) para toda la población y se ofrece diagnóstico voluntario de VIH/SIDA.
Aunque parezca que el dinero lo consigue todo, sólo por medio de iniciativas de este tipo, en las que las asociaciones locales africanas estén implicadas, la enfermedad será vencida y controlada.
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